Jean - Claude Biver, El Lord de los Relojes...

Publicado el por Ney Díaz

Quienes estamos en este negocio de la formación sabemos que no siempre, los grandes CEO's o Chairmen son precisamente unos oradores espectaculares. Si además de esto, el conferencista es suizo y su conferencia es en inglés, las probabilidades de que se cumpla el presagio aumentan considerablemente. Así que debo confesar que cuando me tocó escuchar a Jean - Claude Biver, Chairman y ex CEO de Hublot y considerado uno de los padres modernos de la relojería suiza, en el World Innovation Forum (WIF) personalmente tenía mis reservas. Debo confesar también que este ícono viviente del mundo de la relojería me sorprendió gratamente con tan magistral ponencia. Y es que cuando una persona habla del corazón todo lo demás pasa a un segundo plano…

La conferencia del señor Biver inició con los “mandatos” de Hublot:

Comparta: No todo es compartir. Dar un bono a los empleados no es un acto de compartir, es un acto de justicia!!! Comparta experiencias, comparta conocimientos, comparta éxitos, pero comparta también los fracasos…

Respete: Respétese a usted mismo primero luego a los demás.

Perdone: Perdone cada error una vez. Los fracasos son pasos necesarios para lograr el éxito. Los errores siempre provienen de personas activas y en movimiento y eso es lo que necesita una organización que está viva.

Luego dio unos consejos muy concretos para construir una empresa innovadora:

1) La paz y la armonía en una organización no son un elemento clave, son LA clave…
2) Respete siempre a la competencia, pero no la subestime…
3) No busque el éxito, constrúyalo…

De igual forma compartió con los presentes las tres respuestas que deben responder todos y cada uno de los proyectos e iniciativas en Hublot e indicó que si cada idea e iniciativa en una empresa responde con un SI a estas tres preguntas, esta empresa nunca tendrá una competencia real.

1) ¿Somos los primeros?
2) ¿Estamos siendo únicos?
3) ¿Estamos siendo diferentes?

Dentro de su ponencia dijo una frase que me dejó especialmente marcado: “Sin tradición no hay futuro, la vida a fin de cuentas es un constante deambular desde el pasado hacia el futuro. Pero sin innovación tampoco habría futuro, pues si repetimos continua e idénticamente las acciones del pasado terminaríamos inevitablemente en un museo”.

Terminó su ponencia con el siguiente consejo: No cree productos o servicios ni comunique características o beneficios. Venda emociones, experiencias, éxito, estatus, pertenencia y estilo de vida. Hoy en día nadie necesita su reloj de muñeca para ver la hora. La mayoría de las personas usan su celular, el reloj de su vehículo, su Ipad, su Laptop o su PC. No obstante, muchísimas personas están dispuestas a pagar decenas de miles de dólares para tener en la muñeca un accesorio cada vez menos necesario y totalmente prescindible.

Un simple ser humano agradecido del privilegio de ganarse la vida aportando al éxito profesional, crecimiento empresarial y desarrollo personal de los demás.

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